miércoles, 23 de diciembre de 2015

Pisándole los talones a la Navidad

Me imagino (y no es nada de difícil de acuerdo a lo que escucho por las emisoras radiales), pues no he visitado la ciudad desde hace una par de semanas, que la locura originada por las compras navideñas mantiene una espesa masa de cuerpos apurados caminando por las aceras de las ciudades, peleándose los espacios; al igual que los vehículos en las calles avanzando más lento que las tortugas. Claro que, por evitar las aglomeraciones estoy sin galletas navideñas; entonces, no

martes, 22 de diciembre de 2015

Verano despreocupado

Se suponía que oficialmente ayer veintiuno de diciembre llegaba el verano, pero en vez de tan dorada visita asomaron oscuras nubes cargadas de agua.
El verano, armado de gran paciencia, tendido de espaldas junto al sol, puso sus brazos bajo la cabeza a modo de almohada, y mirando al infinito hubo de quedarse suspendido sobre ellas, divagando, mientras oía descolgarse la lluvia desde lo alto, bajo su espalda.
Pensó que, quizás esta vez, su aparición fue aplazada por un día, pero ¡diablos! A nadie se le ocurrió

lunes, 21 de diciembre de 2015

Un ejemplar de Tachymenis chilensis

Había olvidado compartir la fotografía de un hermoso ejemplar de Culebra de Cola Corta (Tachymenis chilensis), que sorprendimos tomando sol justo en el portón de ingreso, una inusual calurosa tarde del último día de octubre, de este año. No es habitual verlas, pero en tiempo de verano o en días calurosos, sí. Me parece, que he vivido unos cinco encuentros con alguna de ellas, en diferentes años y, por supuesto, su presencia siempre me ha dejado paralizada. Me producen mucho susto, aún

sábado, 19 de diciembre de 2015

A la vuelta de la esquina

La claridad de los días, pasito a pasito, sin notarlo, se ha vuelto larga, larga...
El sol, muy de mañana, asoma desplegando su intensa luminosidad, y por más que intento con diferentes trucos proteger mis párpados para esquivar tan claro encuentro, termino con los ojos abiertos de par en par.
La luz y las agradables temperaturas invitan a la acción, a respirar el fresco aire del amanecer y a observar cómo las plantas y los grandes y pequeños seres que en ella viven,

jueves, 17 de diciembre de 2015

Una noble herramienta

Una tarde, ya muy tarde, la filosa señora tijera colgaba exhausta y molesta de un gancho en la pared. Su dueña se había pasado el día cortando telas para confeccionar pantalones. Tanto shiikk-shiikk-shiikk dejaron sus hojas a mal traer.
_Oí que ajustarán mi tornillo y afilarán mis hojas, y si no tengo reparación terminaré en la basura...
_ ¡Por favor, Lupi, sácame de aquí, llévame a vivir contigo! _dijo la tijera con voz lastimera.
La pequeña pekinesa allegó una silla al mesón y por ahí, ágilmente

martes, 15 de diciembre de 2015

Tejiendo

Hoy el sol 
está tejiendo 
una fina y candente 
telaraña 
para abrazar 
el paisaje 
que no puede 
eludir el roce 
de su amarilla 
capa.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Sorpresas de diciembre

Este último mes del año nos ha traído unas mojadas sorpresas que ha dejado caer sin descanso durante toda una noche y un día. ¡Quién lo diría, si estamos a tan sólo una semana de comenzar el verano!
Hoy reapareció el sol abriéndose paso, por momentos, entre las nubes, para revivir aquellas plantas que cabizbajas quedaron después de ser sacudidas, una y otra vez  por el viento inagotable, y de recibir

jueves, 10 de diciembre de 2015

Entre sueños

Cien palabras: una historia
Entre sueños
Despertó gritando:
_ ¡Hurra! ¡Ya no más sacar cuentas...! ¡Nunca mááááás! ¡Cobraré el premio mayor de la lotería!
Luego, a comprar todo aquello que siempre quise; aunque...¿para qué molestarme? Bastará con el teléfono y una secretaria, pensó. Vendrán aquí y elegiré tranquilamente, mientras mi

lunes, 7 de diciembre de 2015

Esta mañana

En la quietud de la mañana
aún adormiladas y perezosas
descendieron a ras de piso
vaporosas nubes blancas.
Alcé los brazos para rozarlas
y en mis palmas ahuecadas
atrapé dos húmedas pompas
volubles, curiosas y blandas.
Ese revoltijo de ensueños

jueves, 3 de diciembre de 2015

Recomposición en soledad

La mujer recorrió las habitaciones con pasos enérgicos escuchando el sonido de sus pisadas. Entonó una alegre canción lo más alto posible sin importarle desafinar. Al pasar frente al espejo descubrió su boca mientras cantaba y rió de buena gana. Inventó una letra absurda para esa melodía aumentando su hilaridad. Volvió sobre sus pasos, encendió la televisión y se sentó. Buscó revisando cada uno de sus canales preferidos. Al final, ninguno eligió.
Se paró y  subió a la máquina de ejercicios: un minuto, dos; apenas tres. Se bajó y salió al exterior. Aspiró profundo sintiendo la humedad del aire helado. Caminó por sobre las gruesas tablas de la