martes, 8 de marzo de 2016

El sueño

En mitad del día
vino el sueño
a regalarme su pereza.
Recorrió mis brazos
aflojó mis piernas
nebulizó el listado
de quehaceres diarios,
y tan campante
se ha instalado
sobre mis párpados
amodorrados.

2 comentarios:

  1. Es lo que tiene Morfeo, viene cuando él quiere, ni más ni menos.

    ResponderEliminar
  2. Así ocurrió esta vez, inusualmente, para mí. Lo habitual es que se aparezca muy tarde, y ni cuenta me doy, cuando ya no sé más de mí.
    Saludos,

    ResponderEliminar