martes, 31 de mayo de 2016

Opaca

Al fondo
de mi caracola,
en la vuelta
más pequeña,
en el recodo
más sombrío,
encogida,
descompasada,
mi alma gira.
En silencio sueña,
desplegando
las pesadas alas.

jueves, 19 de mayo de 2016

Único y especial

Sin prisas, fina y abundantemente, siento caer las gotas de lluvia sobre el techo de mi casa; justo cuando me dejo envolver por la paz nocturna y el silencio se vuelve un quieto espacio donde hace eco hasta el más leve murmullo y mis pensamientos adquieren alas al ritmo de mi respiración.
Poco antes del mediodía comenzó la húmeda danza; aquella que siempre estamos añorando; la misma que estamos siempre deseando; la que hemos extrañado tanto en este tibio, seco y raro otoño.
Mis ojos y mi cuerpo están clamando por el descanso, pero no puedo dormirme sin antes recurrir a mis amigas las palabras, para expresar el regocijo de oír ese sonido constante de las gotas cayendo. Ese son único y especial, que me ha acompañado desde que abrí los ojos  en las sureñas tierras de mi patria, llegando a formar parte de mi propia esencia.
Bajo las párpados ahora, para dejarme llevar por el compás de la húmeda música de la lluvia y abandonarme en ella.  

martes, 17 de mayo de 2016

Mi piel

Después de tanto
trecho recorrido
mi piel no es una
sino la suma
de muchas capas:
finas, gruesas,
remendadas,
ásperas,
traslúcidas,
tenues,
agrietadas...
Como fuere
seguirá siendo
cobijo y abrigo
como la más noble
de las corazas.

En eterna sucesión

Los días, en eterna sucesión, como aspas que giran y regiran infinitamente, me despiertan con la luz difusa de las húmedas mañanas de otoño vestidas de blanca niebla; la misma que al pasar va dejando sus finas gotas atrapadas en todos los hilos, hojas, ramas y mallas; va también ornando con cuentas de transparentes cristales las invisibles telarañas, que muy escondidas tejen las acechantes y tenaces arañas. 
Así ha ido transcurriendo este quieto día bajo nubes viajeras, que recortan el azul del firmamento e impiden, por momentos,  el paso de los brillantes rayos.
Las horas avanzan un tanto desganadas, pero no se detienen y la tarde parece más breve cuando una brisa suave y tibia sirve de invisible tobogán a las rojizas hojas de los cerezos, que tan sólo desean para siempre, a sus pies, descansar.

lunes, 16 de mayo de 2016

Cerecito coqueto

Cerecito coqueto
con ropa nueva
estás vestido.
En primavera
el verde trigo
sirve de marco
a tu blanco abrigo
En verano sonríes
con verdes hojas
y oscuros frutos
muy escondidos.
En otoño saludas
de  rojo vestido,
embelleciendo
todos los caminos. 
En invierno
tus brazos yertos
bajo un gris abrigo
guardan silencio 
Cerecito coqueto
con ropa nueva
estás vestido.

Dime

Dime que no llenarás
con esperanzas tus bolsillos,
vamos lento por la vida
vaciarlos será más sencillo.
Dime que no soñarás
con estaciones nuevas
han sido muchos andenes,
boletos, avances y  paradas.
Dime que no arrastrarás
las guías de tu enredadera,
suelta ya la maraña
pegada a tus murallas.
Dime que no temerás
a la luz misteriosa
que al final del camino
alumbrará tu llegada.
 Dime que eres feliz
con cada nueva mañana,
que hueles hojas y  flores,
que es amplia tu mirada.
Dime que te emociona
el brillo de mis ojos,
que te saben a rosas
mis manos gastadas.
Dime que te abriga
mi piel transparente,
mi voz  de siempre
en cada alborada.
Dime que afirmarás
seguro y confiado
tu brazo en mi hombro,
que seremos uno
tras la larga jornada.

sábado, 14 de mayo de 2016

Carrera de postas

Es tarde. Hoy el cansancio ha venido a quedarse sobre mis hombros. Ha llegado a recordarme que los años van dejando huellas; que puedo, pero ya no debo, moverme tan ágilmente como antaño, que ahora el caminar y las tareas cotidianas debo realizarlas con movimientos suaves, sin premuras, enfados ni tensiones. Que si un día realizo demasiadas actividades, al siguiente sobrevendrá una tregua, un respiro.
La maravilla de nuestro cuerpo funcionando sin pausas, noche y día, en una sincronía de funciones y movimientos perfectos, después de tantos años, comienza a hacerse notar, a enviar señales de su presencia. Mientras fuimos jóvenes, imbuidos de energía, ánimo, fuerza y deseos, nos acompañó sin jamás notar el exacto funcionamiento de cada una de sus piezas y engranajes. Es la natural consecuencia del devenir de la vida, del desgaste. Lo acepto y asumo plenamente observando el camino hecho para entregar el bastón a los jóvenes relevos, pues la vida tiene mucha similitud con una carrera de postas.

viernes, 13 de mayo de 2016

Marea roja

Estoy pensando por unos momentos en el gran temazo del cambio climático. Del mismo que por años, hemos estado leyendo artículos en diversos medios sin involucrarnos a fondo, privada y personalmente, con pequeñas acciones que contribuyan a luchar para que no se produzca o para disminuir un tanto su destructivo poder.
Sin embargo, este año, en nuestro país ya no podemos decir:  "ver para creer", porque sus nefastas consecuencias son evidentes: disminución de lluvias, aumento de temperatura, un otoño con temperaturas primaverales y gran parte de nuestro mar a lo largo de nuestra extensa costa americana (4300km aproximadamente) contaminados por la proliferación de microalgas a consecuencia de los cambios ya citados, y probablemente afectados también, por los desechos de las tantísimas industrias salmoneras instaladas en esas zonas. La llamada "marea roja" ha desatado una crisis social y ambiental de grandes proporciones, privando a una enorme cantidad de familias chilenas de su fuente de trabajo, pues las algas mencionadas son el principal alimento de los moluscos "filtradores", que a su vez, resultan tóxicos para las personas que los consumen.
¿Cuánto durará esta crisis? ¿Podrá llegar a revertirse esta situación?
No lo sabemos; todo es incierto aún.  

Otoño diferente

Los días de mayo, ya casi a la mitad, han transcurrido totalmente diferentes de antaño. Los amaneceres han sido tan brumosos como siempre, pero luego se aparece nuevamente el señor sol trayendo la luz y la fuerza calórica de sus rayos, alcanzando inusuales 18, 19 y hasta veinte grados de temperatura. Tanto, que me he sorprendido con la presencia de yemas en arbustos como si estuviésemos muy cerca de la primavera. ¡Los pobres están tanto o más confundidos que nosotros!
Supongo que todo esto es consecuencia del daño y desconsideración que hemos tenido con el cuidado y respeto por nuestro planeta, desde hace muchos años.

jueves, 12 de mayo de 2016

Amistad

Hace unos días, después de mucho tiempo, pude reconectarme con una amiga muy querida. Hecho, que me ha servido para volver a pensar en el valor de la amistad.
Y al decir amistad, al instante, como asidos de las manos surgen los conceptos de amiga, amigo. Palabras cálidas, acogedoras, envueltas en hebras de cariño, para nombrar sencillamente el especial vínculo entre personas. Me refiero al cariño del bueno, del sincero, del leal, del desinteresado, del que está siempre, más allá de las distancias, que prevalece  por sobre todo, muy por encima de todo valor material.
Y en la sociedad actual, a pesar del apuro constante, del girar en una vorágine de responsabilidades laborales y/o familiares, de realizar también, a veces, acciones banales, intrascendentes, consumistas, que nos ocupan un preciado tiempo, si sabemos mirar, si somos capaces de reconocer lo importante de lo trivial, podemos llegar a encontrar algunas de esas buenas amistades. Son las menos, pero sí se pueden hallar. Si como yo, ya las tenéis, ¡felicidades!
¡Mantenganlas, avívenlas, riéguenlas, acreciéntenlas! ¡Viva la verdadera amistad!

Estamos en mayo, y mayo sabe a madres

Imaginen que,  por un instante, en el Día de la Madre, pudiesen visibilizarse todos los saludos, todos  los mensajes, los whatsApp, los mails, las llamadas telefónicas... Sobre nuestras cabezas una maraña de irisados hilos impediría el paso de la luz, y el denso tejido se convertiría en un nuevo firmamento. Sería como observar el amor vestido de gestos y palabras rompiendo todas las barreras, enmudeciéndonos con su presencia y encanto.
Pero, ¿necesitamos de una fecha universal para manifestarlo? El amor no está ahí, al alcance de nuestros sentidos y manos esperando descubrirlo para reconocerlo. Está en nosotros mismos. El amor es presencia perenne e infinita, que se hizo verbo en las madres.
Con amor, de amor y por amor fuimos formados. Por eso, no tiene un día, los tiene todos para manifestarlo.
No precisa de objetos, sólo presencia, abrazos, gestos o palabras. Siempre y en cualquier instante.