jueves, 12 de mayo de 2016

Amistad

Hace unos días, después de mucho tiempo, pude reconectarme con una amiga muy querida. Hecho, que me ha servido para volver a pensar en el valor de la amistad.
Y al decir amistad, al instante, como asidos de las manos surgen los conceptos de amiga, amigo. Palabras cálidas, acogedoras, envueltas en hebras de cariño, para nombrar sencillamente el especial vínculo entre personas. Me refiero al cariño del bueno, del sincero, del leal, del desinteresado, del que está siempre, más allá de las distancias, que prevalece  por sobre todo, muy por encima de todo valor material.
Y en la sociedad actual, a pesar del apuro constante, del girar en una vorágine de responsabilidades laborales y/o familiares, de realizar también, a veces, acciones banales, intrascendentes, consumistas, que nos ocupan un preciado tiempo, si sabemos mirar, si somos capaces de reconocer lo importante de lo trivial, podemos llegar a encontrar algunas de esas buenas amistades. Son las menos, pero sí se pueden hallar. Si como yo, ya las tenéis, ¡felicidades!
¡Mantenganlas, avívenlas, riéguenlas, acreciéntenlas! ¡Viva la verdadera amistad!

2 comentarios:

  1. De esos amigos y esas amigas hay muy pocos.
    Saludos.

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  2. ¡Toda la razón! Pero bien sabemos, que, "de lo bueno: poco", ¿verdad?
    Y no olvidemos que el gusto por las letras, propias y ajenas, también nos llevan a crear lazos de amistad en el mundo de las redes informáticas.
    ¡Gracias amigo José, por tu visita!
    Saludos

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