jueves, 11 de agosto de 2016

Algo se movió

Cien palabras: una historia para niños
_¡Pummm!
El sonoro estampido resonó demasiado  fuerte en el enorme patio.
Una inquieta bandada de alegres pajarillos jugaba y trinaba a la vez entre el verde follaje de unos ciruelos
La inagotable algarabía se interrumpió bruscamente, y al instante, un batir de  alitas menudas indicó la veloz huida de la bulliciosa nubecilla.
Al mismo tiempo, los adormilados perros se incorporaron husmeando el aire; irguieron sus orejas mirando en la misma dirección.
El silencio se adueñó del lugar.
El viento rozó todas las hojas, mas con nadie se encontró.
Corrieron los perros hasta los ciruelos, pues ahí, sí, algo se movió. 

2 comentarios:

  1. Qué sencillez en tus descripciones. Preciosos instantes.
    Enhorabuena Sara.

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    1. ¡Gracias Marisa, por tu comentario! Bien lo sabes, que hasta en el hecho más sencillo siempre está presente la belleza. Sólo hay que predisponerse a encontrarla y las palabras se vendrán sin llamarlas.
      Un gran abrazo

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